Tratamiento de datos personales
Musubi es donde trabajas los objetos de aprendizaje. Para que eso funcione, el sistema guarda cosas tuyas. Aquí está todo lo que guarda, quién lo ve y qué pasa cuando dejas de usarlo.
Nada de esto se usa para calificarte, y nada se vende ni se usa para publicidad.
A Musubi se entra de dos maneras, y en algunas cosas cambia lo que se guarda de ti: con la clave que te dio tu docente, si estás en un curso, o con tu correo y contraseña, si te suscribiste por tu cuenta. Donde haya diferencia, aquí se dice cuál es la tuya.
Quién responde por tus datos
El responsable de tus datos es Musubi. Nosotros decidimos qué se guarda, para qué y por cuánto tiempo, y respondemos por ello.
Para cualquier cosa relacionada con tus datos —verlos, corregirlos, pedir que se borren o reclamar— el correo es contacto@musubi.com.mx.
Los datos, uno por uno
Si estás en un curso, lo que le da tu docente de la lista del grupo:
- Tu nombre
- Tu matrícula
- Tu clave personal de acceso, que genera la plataforma y te entrega él
Si te suscribiste por tu cuenta, lo que escribes al registrarte:
- Tu nombre
- Tu correo electrónico, que es con lo que entras
- Tu contraseña, guardada en forma cifrada: no queda escrita en ningún lado y nadie de Musubi puede leerla
Y lo que se va generando cuando trabajas:
- Tus respuestas al diagnóstico y a los objetos —y a las prácticas, si estás en un curso—, incluida la primera que mandaste y no solo la última
- Tus conversaciones con Ken
- Si te suscribiste por tu cuenta, las carreras que registras y, en cada materia, para cuál la cursas: de ahí sale el escenario de carrera de cada objeto. Una carrera que no está en nuestra lista se guarda tal como la escribiste, para saber cuáles faltan; esa cuenta se revisa sin tu nombre
- Si te suscribiste por tu cuenta, el material con el que armas tus guías de estudio: el texto que pegas o que se lee de tus documentos, las fotos de tus apuntes que subes o tomas, y lo que se leyó en ellas. De un Word, un PowerPoint o un PDF se guarda sólo el texto, no el archivo. También el resumen, las notas, el mapa conceptual y la nota de voz que elabores de una guía. Todo eso se borra cuando borras la guía
- Los mensajes que le escribes a tu docente, y los que él te escribe. Si te suscribiste por tu cuenta no hay mensajería: no existe ese canal para ti
- Si te suscribiste por tu cuenta, tu saldo y cada movimiento: lo que recargas —cuánto, a qué tipo de cambio y si pagaste con tarjeta, en OXXO o por transferencia— y lo que se te cobra. Los datos de tu tarjeta no: ésos los recibe sólo Stripe, que procesa el pago, y Musubi nunca los ve
- Tu avance: qué trabajaste, en qué nivel vas, en qué te atoraste
- Fechas y horas de tu actividad, y la marca de tu sesión abierta
No se te pide ni se guarda tu teléfono, tu domicilio, tu foto, tu fecha de nacimiento ni datos de tu familia. Tampoco datos sensibles de ningún tipo. Tu correo solo existe aquí si te suscribiste por tu cuenta; a quien entra con la clave de su docente no se le pide.
Si pides una presentación para tu institución desde la página principal, se guardan tu nombre, el de la institución, tu correo y el mensaje que escribas, sólo para responderte. Nos llegan también por correo, y se borran si lo pides.
Para qué sirve
Para que la enseñanza se ajuste a lo que de verdad te hace falta. Si estás en un curso, eso significa que tu docente sepa qué conviene explicar en clase: cuando contestas algo mal, lo que él ve no es un número — es qué idea equivocada está detrás y cuántos de tu grupo la comparten. Si te suscribiste por tu cuenta no hay docente que lo vea: sirve para ajustar cómo trabaja Ken contigo.
Tres cosas que conviene que sepas, porque cambian cómo te conviene usar esto:
- Nada de aquí lleva calificación. Tu calificación la pone tu docente con su criterio, fuera de la plataforma.
- Se guarda tu primera respuesta, no solo la última. Es lo que dice con qué llegaste, así que te conviene contestar lo que de verdad piensas y no lo que crees que se espera. Si estás en un curso, es lo que ve tu docente.
- El diagnóstico de un curso no te da resultado a ti, y es a propósito: mide con qué llega el grupo, no qué tan bueno eres. El de una suscripción sí produce algo que tú ves y puedes cambiar: las indicaciones con las que Ken va a trabajar contigo.
Quién puede verlo
- Si estás en un curso: tu docente, el de ese curso. Solo el suyo. Y tus compañeros no ven nada tuyo — lo que le escribes a él lo lee él y nadie más del grupo.
- Si te suscribiste por tu cuenta no hay docente: nadie ve tu avance ni tus conversaciones. Tampoco apareces en el panel de ningún docente, y no es un filtro que alguien tenga que acordarse de poner — sus pantallas consultan por curso, y tú no estás en ninguno.
- Nadie de Musubi entra a tus conversaciones con Ken ni a las de nadie. Quien opera la plataforma ve cuántos docentes y cursos hay, y nada de adentro; está construido así a propósito.
- Con una excepción que conviene decir: si pides cambiar de plan, quien opera la plataforma ve tu nombre y tu correo para poder activarlo.
Tampoco se guarda quién leyó qué. Tu docente ve si tienes mensajes nuevos para él, y tú si los tienes de él; ninguno de los dos ve si el otro abrió lo que mandó.
Qué se le manda a Ken, y qué no
Ken funciona con un modelo de inteligencia artificial de Anthropic, en Estados Unidos. Cuando le escribes o le pides que revise un ejercicio, se le manda lo que tú escribiste, el enunciado y el tema, y las reglas de comportamiento que apliquen: las que puso tu docente si estás en un curso, o las que tú configuraste si te suscribiste por tu cuenta.
Al armar una guía de estudio se le manda el material que subiste, incluidas las fotos de tus apuntes, para que escriba los ejercicios y lea lo que dicen. Al elaborar su resumen, sus notas o su mapa conceptual se le manda el material de esa guía y lo que se leyó en tus fotos, pero no las fotos. Para la nota de voz, el texto de su resumen se manda también a Microsoft Azure, que lo convierte en audio: sólo ese texto, ni tus fotos ni tu material.
Y si dictas tu respuesta en un objeto de aprendizaje en vez de escribirla, tu voz se graba mientras hablas y ese audio se manda a Microsoft Azure, que lo pasa a texto. El audio no se guarda: se manda, se convierte y se descarta. Lo que queda es el texto, en el campo, y tú decides si lo mandas. Dictar es opcional: puedes escribir siempre.
No se le manda tu nombre, ni tu correo, ni tu matrícula, ni tu clave. Ken no sabe quién eres: continúa tu conversación sin saber de quién es, y si le preguntas por algún dato tuyo, te dice que no tiene acceso.
Y los mensajes con tu docente, si los hay, no pasan por Ken en ningún momento: eso lo lee una persona.
En la prueba con Ken de la página principal, la que se hace sin cuenta, lo que escribes se le manda a Ken para contestarte y no se guarda: ni tu mensaje ni su respuesta. Para contar los cinco mensajes y las pruebas de cada día se guarda, durante ese día, una huella cifrada de la red desde la que entras, que no permite saber cuál es; al día siguiente se borra.
Dónde viven tus datos
La plataforma se apoya en cinco proveedores:
- Neon guarda la base de datos, con todo lo de arriba, incluido tu nombre.
- Vercel corre la aplicación y guarda registros técnicos del tráfico.
- Anthropic recibe únicamente lo que se describe en la sección anterior.
- Microsoft Azure recibe dos cosas, y sólo si las pides: el texto del resumen de una guía, cuando pides su nota de voz, y el audio de tu voz, cuando dictas una respuesta en vez de escribirla.
- Stripe procesa los pagos cuando recargas saldo en línea. Recibe tu nombre, tu correo y los datos de tu pago; los de tu tarjeta los escribes en su página y sólo él los tiene.
Eso significa que tus datos se transfieren fuera de México. Se hace para poder operar la plataforma, no para otra cosa.
Cuánto tiempo se guardan
Si estás en un curso: mientras estés inscrito. Cuando tu docente te da de baja del grupo, o borra el curso, se borra todo lo tuyo — respuestas, avance, conversaciones con Ken y los mensajes que escribiste. No queda una copia aparte.
Si te suscribiste por tu cuenta: mientras tengas la cuenta. Todavía no puedes borrarla tú mismo desde la pantalla, así que se pide a contacto@musubi.com.mx y se hace. Se dice porque es una molestia real y no un detalle.
Cómo pides algo sobre tus datos
Puedes pedir ver lo que hay, corregirlo, o que se borre. Hoy hay dos caminos, y los dos funcionan:
- Escribiendo a contacto@musubi.com.mx. Este camino vale para todos y siempre.
- Y si estás en un curso, también con tu docente, que administra tu grupo: puede enseñarte lo que hay, corregir tu nombre o darte de baja con todo lo tuyo.
Y si crees que alguien más conoce tu clave, pídele a tu docente una nueva: la cambia en el momento y no pierdes tu avance. Si entras con correo y contraseña, cámbiala tú desde tu cuenta — al hacerlo se cierra la sesión en cualquier otro aparato, que es de lo que se trata.
Lo que todavía no está resuelto
Esta página describe lo que el sistema hace hoy, y cada frase está comprobada contra cómo está construido.
Lo que todavía no existe: una forma de que descargues tú mismo todo lo tuyo en un archivo, y un registro de quién consultó qué. Mientras no estén, lo primero se pide por correo y se te entrega.
Se dice en vez de omitirlo porque una página así solo sirve si es cierta completa.